Batallas en Britania. Dunnichen (Nechtansmere).1ª parte

Mapa del norte de Britania, mostrando  la expansión de Northumbria_600-.700

Mapa del norte de Britania  mostrando la expansión de Northumbria entre los años 600 y 700

La Batalla de Dunnichen, Dun Nechtain o de Nechtansmere (Gaelico:Blàr Dhùn Neachdain, irlandés antiguo: Dún Nechtain, Galés antiguo: Linn Garan, inglés antiguo: Nechtanesmere) es una de las mas famosas batallas libradas en la Britania altomedieval, y se dirimió entre los pictos del reino de Fortriu, liderados por el rey Bridei Mac Bili, y un ejército de anglos northumbrios, dirigidos por el rey Ecgfrith, el 20 de mayo del 685.
Sobre el nombre de esta batalla existe cierta controversia, ya que se la cita por primera vez con nombre propio en una crónica inglesa del siglo XII como “Stagnum Nechtani” , esto es, del lago (o marjal) de Nechtan. Pero no olvidemos que los ingleses perdieron. ¿Con que nombre recordaron los ganadores esta batalla? Pues no lo sabemos exactamente, porque no eran muy de escribir los pictos, pero los anales irlandeses la conocieron como Bellum o Cath Dun Nechtain, o lo que es lo mismo, la batalla del Dun (fortaleza) de Nechtain. En la galesa Historia Brittonum la denominan Gueith Lin Garan, la batalla del Lago de la Garza.
Mas recientemente, el estudioso escocés Graeme Cruickshank ha propuesto el nombre de batalla de Dunnichen (Dun-Nechtan, como aparece en una carta del siglo XII que confirma la propiedad de ciertas tierras del lugar a la Abadía de Arbroath) y parece que finalmente esta ubicación ha obtenido el beneplácito de la mayoría de los historiadores, empezando por el imprescindible James E. Frasier. En fin, los ingleses pueden preferir Nechtansmere, pero perdieron, y los ganadores tienen la potestad de elegir, así que Dunnichen se queda.
A grandes rasgos podemos asumir que de la historia picta se conoce poco, y lo poco que se conoce es a través de las crónicas que nos han dejado sus vecinos, principalmente anglos e irlandeses, en Anales, como los del Ulster o los de Tigernach, o en Historias como la Eclesiástica de Beda el Venerable, o la de la vida de San Wilfrido, de Esteban de Ripon, y menciono estas fuentes en concreto porque volveremos a ellas más adelante.
En la época que nos ocupa, Northumbria era el reino más poderoso de la zona y la ambición de sus reyes se enfocaba en la ampliación de sus fronteras en todas direcciones. Todo parece indicar que una parte de los cambiantes reinos de los pictos estaba, por estas fechas, bajo dominio northumbrio.

guerreros pictos

Jinete e infante pictos.

Al poco de suceder a su padre Oswiu, en el año 671, Ecgfrith se enfrentó a un levantamiento de los pictos, que derrocaron a Drust o Drest, hijo de Donuel, un rey títere sostenido por el poder anglo (Marren 2006). Otros autores (Frasier) sostienen que fue el propio Drest el que animó al levantamiento.
Según cuenta Esteban de Ripon en su “Vita Sancti Wilfrithi” , los “bestiales pictos arrojaron lejos de si el yugo de la servidumbre”. Sigue leyendo

Los godos: primeras andanzas históricas.

De los godos todo el mundo ha oído hablar, y no es para menos, si tenemos en cuenta que se les considera actores principales en el funesto desenlace de la larga tragedia que supuso la caída de Roma.

Muchos fueron los factores que concluyeron en la destrucción del Imperio Romano, y no fue el menor de ellos el hecho de que los godos se pasaran por el filo de la espada a todo un ejército imperial romano oriental, emperador incluido, en Adrianopolis en el año 378 de nuestra era, y tampoco que en el 410 los visigodos de Alarico entraran a saco en la mismísima Roma.

Saqueo de Roma

El saqueo de Roma del año 410, según la visión del pintor francés Joseph-Noël Sylvestre

Pero ¿de donde surgen estos rudos germanos? ¿cuando aparecen en las páginas de historia por primera vez?

En el año 98 de n. e. Trajano sucede a Nerva al frente del imperio y Publio (o Cayo) CornelioTácito publica su Germania. Es este el único estudio etnográfico antiguo dedicado a un grupo humano extranjero que se conserva completo. Describe el autor, en lo que parece ser un refrito de autores anteriores, incluyendo a Plinio el Viejo, a las distintas tribus que ocupan el vasto territorio conocido como Germania Magna, y menciona a unas gentes que viven en la orilla este del Vistula, a las que denomina gotones, y de las que nos cuenta (Germania 44.1): Sigue leyendo

El Berserkr

Beserker_Lewis_ajedrez_British_Museum

Berserkr mordiendo su escudo. Pieza de Ajedrez del siglo XII hallada en la isla de Lewis, UK.

Si ya la historia nos señala a los vikingos como míticos y casi invencibles guerreros, ¿qué cabe decir de los que entre ellos recibían la denominación de berserkers o berserkir y que tenían la fama de ser los mas salvajes, fuertes y despiadados entre los propios nórdicos.
Se les suponía poseedores de la fuerza sobrehumana propia del dios Odín y según cuentan numerosas sagas se lanzaban a la batalla desprovistos de armadura, cuando no semidesnudos, y como enloquecidos.

Snorri Sturlusson en su “Saga de los Ynglingos” los describe así:
“Odín podía hacer que en la batalla sus enemigos se volvieran ciegos, sordos o llenos de temor, y que con sus armas no cortaran mas que con palos, y sus hombres iban sin cota de malla y estaban rabiosos como perros o lobos, mordían sus propios escudos, eran fuertes como osos o toros, mataban a la gente y ni el fuego o el hierro los afectaban; esos es el llamado furor del berserkrSigue leyendo

Cascos Vikingos

Estatua de vikingo en Bryan High School

Estatua “idealizada”de un vikingo en un Instituto tejano

Suele suceder, y doy fe de ello porque a mi me ocurrió, que un primer acercamiento serio al mundo de los vikingos significa ver como caen por tierra de forma inmediata una serie de mitos que la televisión y los comics, principalmente pero no solo, se encargaron de popularizar. El primero, y aunque pueda pareceros banal a mi me resultó particularmente frustrante, es el de los cascos adornados con grandes cuernos. Sencillamente no los llevaban. Ateniéndonos al modo de lucha de la época, el llamado “muro de escudos” (del que hablaremos detenidamente en otro articulo), en el cual las fuerzas formaban en líneas compactas defendidas con los escudos solapados, los cuernos de un casco facilitarían al enemigo arrebatárnoslo con el consiguiente peligro de acabar con la cabeza abierta, muy abierta, irreversiblemente abierta. De hecho, la inmensa mayoría de guerreros nórdicos no podía permitirse siquiera la adquisición de un casco metálico. El tocado mas habitual era un capacete de cuero endurecido, cuando no un sencillo gorro de piel para amortiguar mínimamente los golpes en la cabeza.

Sigue leyendo