El Berserkr

Beserker_Lewis_ajedrez_British_Museum

Berserkr mordiendo su escudo. Pieza de Ajedrez del siglo XII hallada en la isla de Lewis, UK.

Si ya la historia nos señala a los vikingos como míticos y casi invencibles guerreros, ¿qué cabe decir de los que entre ellos recibían la denominación de berserkers o berserkir y que tenían la fama de ser los mas salvajes, fuertes y despiadados entre los propios nórdicos.
Se les suponía poseedores de la fuerza sobrehumana propia del dios Odín y según cuentan numerosas sagas se lanzaban a la batalla desprovistos de armadura, cuando no semidesnudos, y como enloquecidos.

Snorri Sturlusson en su “Saga de los Ynglingos” los describe así:
“Odín podía hacer que en la batalla sus enemigos se volvieran ciegos, sordos o llenos de temor, y que con sus armas no cortaran mas que con palos, y sus hombres iban sin cota de malla y estaban rabiosos como perros o lobos, mordían sus propios escudos, eran fuertes como osos o toros, mataban a la gente y ni el fuego o el hierro los afectaban; esos es el llamado furor del berserkrSigue leyendo

Cascos Vikingos

Estatua de vikingo en Bryan High School

Estatua “idealizada”de un vikingo en un Instituto tejano

Suele suceder, y doy fe de ello porque a mi me ocurrió, que un primer acercamiento serio al mundo de los vikingos significa ver como caen por tierra de forma inmediata una serie de mitos que la televisión y los comics, principalmente pero no solo, se encargaron de popularizar. El primero, y aunque pueda pareceros banal a mi me resultó particularmente frustrante, es el de los cascos adornados con grandes cuernos. Sencillamente no los llevaban. Ateniéndonos al modo de lucha de la época, el llamado “muro de escudos” (del que hablaremos detenidamente en otro articulo), en el cual las fuerzas formaban en líneas compactas defendidas con los escudos solapados, los cuernos de un casco facilitarían al enemigo arrebatárnoslo con el consiguiente peligro de acabar con la cabeza abierta, muy abierta, irreversiblemente abierta. De hecho, la inmensa mayoría de guerreros nórdicos no podía permitirse siquiera la adquisición de un casco metálico. El tocado mas habitual era un capacete de cuero endurecido, cuando no un sencillo gorro de piel para amortiguar mínimamente los golpes en la cabeza.

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